Pablo Neruda #3107 Loc 4, GDL MX + 52 1 (33) 9627 7454

27 May 2021 - De Sorhaya Salazar

Cómo eliminar las 4 excusas más frecuentes

Hay muchas razones por las que no conseguimos esos objetivos que comúnmente escribimos a principios de año, pero de todas ellas, hay cuatro típicas que podemos considerar excusas, estas son:

No tengo tiempo

No tengo dinero

No puedo

No sé cómo hacerlo

Cuando decimos “excusas” no queremos utilizar un tono agresivo ni peyorativo (como es común en muchos artículos sobre este tema, que vienen a decir: deja de quejarte y ponte en acción de una vez. No digo que estas excusas las estés inventando, porque seguramente cuando dices que te falta tiempo, dinero o conocimientos, en gran parte es VERDAD. Seguramente no partes de condiciones ideales para alcanzar lo que quieres.

Sin embargo, también es cierto que no puedes quedarte enganchado a estas excusas por siempre jamás. Tiene que llegar un momento en que, en vez de estar anclado o anclada a esa idea de “no puedo, no sé, no tengo tiempo, es imposible para mí” hagas algo diferente. Algo que de verdad te sirva para avanzar en tus metas.

Te vamos a enseñar cuál es la pregunta mágica para pasar por encima de cualquier excusa. La pregunta que, si te la haces repetidas veces y en diferentes condiciones, cambia radicalmente tu modo de pensar y, por extensión, tu realidad.

 Pensamiento en bucle /vs/ pensamiento explorador

Empecemos definiendo el tipo de pensamiento que crea las excusas y que yo he llamado “pensamiento en bucle” piensas en bucle cuando te estancas en una idea, o le das vueltas y vueltas pero sin aportar nada nuevo cada vez.

Un ejemplo de pensamiento es bucle es decirte a ti mismo: me gustaría salir a hacer deporte pero no tengo tiempo. Sí, la verdad, no tengo tiempo, tengo la casa, el trabajo, los niños, mi vida social y no me da tiempo de nada más. Y como no tengo tiempo, el tema del deporte aunque me lo ha recomendado el médico es imposible para mí. Definitivamente, no puedo hacerlo.

Si te fijas, en esta forma de pensar todo gira alrededor de una idea que no nos permitimos cambiar (el no tengo tiempo, es imposible) y por eso, por mucho que pensemos no llegamos a ninguna solución. Comúnmente llamamos a esta acción, comerse la cabeza y sabemos que sirve de poco.

Más ejemplos de pensamiento en bucle podrían ser:

No tengo dinero, y por eso no puedo hacer ese máster que me daría un impulso profesional, así que me lo tengo que quitar de la cabeza.

No puedo cambiar, nací así y soy así, y punto, por tanto tendré que acostumbrarme a esta forma de ser que me da problemas, no me queda otra.

Quiero construir una vida diferente pero no sé por dónde empezar, y como no sé, me resigno a quedarme donde estoy para siempre.

En todos los casos, nos quedamos atascados en la premisa inicial (la excusa) y le damos vueltas, vueltas y vueltas sin llegar a un punto productivo, como verás, en todos los casos no se trata de llegar a una respuesta adecuada, sino de generar muchas respuestas, o muchas preguntas que conducirán a nuevas respuestas e ir probando las alternativas sin miedo.

En definitiva, se trata de poner tu mente en movimiento, en vez de seguir alimentando las excusas que la mantienen trabada.

Más indicaciones para conseguir tus metas:

El camino hacia cualquier meta que merezca la pena suele ser largo y tortuoso, por eso recomendamos dividirlo en etapas más pequeñas y mirar con atención las resistencias y autosabotajes internos  que te pueden estar paralizando sin que te des cuenta.

No obstante, este tipo de pensamiento explorador que acabamos de definir siempre aporta claridad y entusiasmo. Y es el primer paso para salir de situaciones que nos bloquean o del derrotismo que acarrean los “no puedo”.

En el momento en que te haces preguntas y buscas alternativas para salir de tu situación actual, estás avanzando, incluso aunque no consigas lo que te habías propuesto, porque estás desarrollando una mente más útil, más vivaz y más creativa.

Así que, se acabaron las excusas. Que no te paralice el “no sé”, “no tengo tiempo” o similares. Toma lápiz y papel ahora mismo y hazte las preguntas pertinentes, estoy convencida de que te sorprenderán tus respuestas y las ganas de empezar a avanzar que empiezas a sentir.

¡Ánimo con tus propósitos!

Permítete descubrir desde $2,500 pesos mensuales (Ahorro) o Invertir desde $300,000 pesos la manera correcta de empezar a vivir la vida que siempre has soñado con tranquilidad y solvencia financiera! De la misma manera dejándole un patrimonio y legado a tus hijos.

Contáctanos http://bit.ly/2OZ7ztK